Video (youtube): Actualidad de la ontología estética
Programa de televisión realizado por la UNED. Intervienen: Teresa Oñate, Amanda Nuñez, Francisco José Martínez.
Conferencia (audio): V. Gómez Pin, “Las alforjas del filósofo. Interrogaciones que a todos conciernen e instrumentos para su abordaje”
Seminario de filosofía impartido por Víctor Gómez Pin en la Fundación Juan March el 11 y el 13 de diciembre de 2007. Se pueden escuchar online y descargar en mp3.
¿Qué es ser “filósofo”? ¿De qué hablan los “filósofos”? ¿Cuáles son su objetivo y las condiciones de pensamiento para ser “filósofo”? Las alforjas del filósofo es el título de un nuevo Seminario de Filosofía, que ofrece, en dos sesiones públicas, Víctor Gómez Pin, catedrático de Filosofía de la Universidad Autónoma de Barcelona y Premio Espasa de Ensayo 2006.
Conferencia (audio): Víctor Gómez Pin, Las alforjas del filósofo. Interrogaciones que a todos conciernen e instrumentos para su abordaje, 11-12-2007.
Conferencia (audio): Víctor Gómez Pin, Las alforjas del filósofo. Interrogaciones que a todos conciernen e instrumentos para su abordaje, 13-12-2007.
Resumen de la intervención:
Es una situación embarazosa la de alguien que, al ser preguntado por su profesión, ha de responder “filosofo” o incluso “profesor de filosofía”. Y el problema no reside tanto en que el interlocutor no sepa en que sector del conocimiento o de la técnica encasillar tal respuesta, como en el hecho de que, probablemente, el propio filosofo tampoco lo sabe.
Un filósofo es desde luego una persona cuya tarea es pensar, pero esto también caracteriza a Ramón y Cajal, Einstein, Gauss… a los que nadie (al menos de entrada) califica de “filósofos”. El embarazo del profesional de la filosofía se acentuará además por una sospecha de lo que, ante su respuesta, el interlocutor empezará a barruntar. Pues si se hiciera una encuesta en la calle sobre el tema, la gran mayoría de los interrogados haría suya una opinión del tipo siguiente: Los filósofos son tipos que habla sobre asuntos que sólo a ellos interesan y en una jerga que sólo ellos (en el mejor de los casos) entienden”. Difícil es para el filosofo convencer (tanto a los demás como a sí mismo) de que la evocada imagen es una burda caricatura y que, en realidad, filósofo es exclusivamente aquel que habla de cosas que a todos conciernen y lo hace en términos, de entrada, elementales y que sólo alcanzan la inevitable complejidad respetando esa absoluta exigencia de transparencia que viene emblemáticamente asociada al nombre de Descartes. Si se postula que un filósofo habla exclusivamente de asuntos que a todos conciernen, entonces el que la filosofía llegue a ser una práctica generalizada, se convierte en una exigencia democrática, tanto más urgente cuanto más alejado se halla el ciudadano de tal práctica. Este presupuesto tiene una consecuencia inmediata sobre el instrumento de la filosofía, que no es otro que el lenguaje inmediato e inevitablemente equívoco del que se nutre la vida cotidiana: en el hablar ajeno a la jerga filosófica ha de encontrar la filosofía no sólo arranque, sino tensión e impulso para sus objetivos. Mas precisamente por lo ambicioso de éstos, la filosofía acaba exigiendo un grado de tecnicidad y hasta de erudición que incluye, por supuesto, la historia misma de la filosofía:
El filósofo ha de determinar cuál es su objetivo, qué tipo de interrogaciones le caracterizan en el seno de de aquellos cuya función es plantear interrogaciones.
Una vez realizada esta tarea, una vez delimitado el objetivo, el filósofo (como toda persona razonable) ha de valorar si se encuentra en condiciones de afrontar dicha tarea, es decir: si reúne tanto la potencia de pensamiento que el asunto requiere como los instrumentos sin los cuales tal potencia sería inoperante. El filósofo, en suma, como todo aquel que se propone alcanzar un objetivo, ha de estar provisto de alforjas, y ha de revisar periódicamente las mismas, por si algún instrumental exigido por un imprevisto obstáculo no estuviese disponible.
Video (youtube): Lenguaje hermenéutico
Programa de televisión realizado por la UNED. Intervienen: Mª Teresa Oñate Zubía, Gianni Vattimo, Ángel Gabilondo Pujol, Maurizio Pagano, Ángela Sierra González.
Artículo (html): J. L. Pardo, “Pensadores, al tren”
Artículo de José Luis Pardo publicado en El País el 4 de mayo de 2013 donde analiza la célebre expresión hegeliana para la tarea de la filosofia (“poner su tiempo en conceptos”) y vincula esa conceptualización a la noción de Historia Universal, frente a la que destaca, con vistas a su centenario, a la figura de Albert Camus.
Pocas fórmulas han alcanzado un éxito tan unánime, a la hora de definir el trabajo intelectual, como la que Hegel puso en circulación para encargar su tarea histórica a la filosofía contemporánea: poner su tiempo en conceptos. Variaciones de ella son, sin duda, la idea del pensamiento como “diagnóstico epocal” de Nietzsche, la figura sartreana del “escritor comprometido” con su actualidad, el “reportaje filosófico” (al estilo del Eichmann en Jerusalén de Hannah Arendt), la “ontología del presente” postulada por Michel Foucault, el “periodismo metafísico” de Gianni Vattimo y, en general, la pretensión de “estar a la altura de los tiempos” por parte de los profesionales de la teoría. Sin embargo, raramente se recuerda que, al enunciar esta prescripción, Hegel era perfectamente consciente de su carácter problemático, que su repetición y vulgarización sistemática nos ha hecho perder de vista, ya que suponía conciliar dos instancias que desde la antigüedad estaban profundamente reñidas entre sí: la universalidad irrenunciable de la razón y la particularidad igualmente insobornable de los hechos históricos. Este antagonismo fue responsable de que, durante siglos, la historia no pudiera aspirar a ser otra cosa que “crónica de los acontecimientos” que ocurren, como decía Aristóteles, “unos después de otros”, y de que estos siempre resultasen miserables, brutales y descabellados cuando se los comparaba con los ideales abstractos de la razón.
Artículo (html): J. L. Pardo, “Pensadores, al tren”
En: Lengua y Literatura de Bachillerato… y otras cosas.
Video (youtube): Comunismo Hermenéutico. Entrevista a Gianni Vattimo y Santiago Zabala
Un cambio de perspectiva para volver a interpretar el mundo y su situación actual. Los filósofos Gianni Vattimo y Santiago Zabala nos introducen en su último libro “Comunismo hermenéutico”, de la mano del editor Raimund Herder, proponiendo alternativas políticas al capitalismo neoliberal, desde el comunismo y la hermenéutica.
Libro: F. Martínez Marzoa, “Interpretaciones”
Nuevo libro de Felipe Martínez Marzoa que se asemeja, en forma y en temática, al de Distancias. El hilo central del libro es la noción de interpretación y el modo como ésta ha de plantearse rigurosamente, aunque no se encontrará ningún capítulo que trate expresamente de este asunto, en la consideración de que solo en su ejercerse sobre algo puede mostrarse el acto de interpretar. Los “interpretandos” de este libro se hallan estructurados en dos grandes bloques: del capítulo 1 al 8, se recorren una serie de textos griegos, desde la Odisea hasta el Critón, profundizando en análisis desarrollados y esbozados en libros anteriores como La cosa y el relato o El decir griego, entre otros; los cuatro últimos capítulos profundizan, sin embargo, en la lectura de la literatura castellana que el autor presentó en su libro La soledad y el círculo, entrando esta vez a examinar textos como El libro de Aleixandre, el Libro de Buen Amor o las Novelas ejemplares. El propio autor remarca en el Prólogo la condición de anteriores a la Modernidad de todos los casos tratados, emplazándonos a futuras publicaciones que explicarán la razón de esta acotación epocal.
En la parte griega, varios de los textos elegidos para ser materia de los toques interpretativos aquí reunidos no están entre lo más habitualmente citado, alegado y discutido de sus respectivos autores o géneros. Ello puede ser debido en cierta medida a que el autor del libro persevere en la terquedad de intentar orientar la atención más a cómo se interpreta un texto que al interés por determinadas figuras (personajes, situaciones) a las que todo el mundo, con o sin hermenéutica, se refiere de vez en cuando. Pero también influyen otros al menos dos factores. Primero, que el autor ya no tiene por deuda el dar a conocer las líneas básicas de cómo entiende, en contexto con lo ahora o en otros momentos presentado, aquellas figuras, situaciones y conexiones más frecuentemente alegadas, pues ya ha escrito bastante al respecto. Y, segundo, que quizá no siempre lo menos mencionado sea menos importante.
Libro: F. Martínez Marzoa, Interpretaciones.
En: Abada, Madrid, 2013. 133 págs.
Contraportada: La selección de motivos para pinceladas interpretativas cuya secuencia constituye este libro, más que interpretar esta o aquel “objeto” al cual por unas u otras razones se dirigiese nuestro interés, busca algo concerniente al propio acto de interpretar, el cual, por cierto, tampoco puede volverse él mismo tema o asunto, sino sólo ejercerse con algún interpretando.
Índice:
Prólogo.
1. Una estructura de la Odisea.
2. El Ayante de Sófocles.
3. Edipo en Colono.
4. Los acarnienses.
5. “Misterios”.
6. Las tetralogías atribuidas a Antifonte.
7. A propósito del “Critón”.
8. El libro de Alexandre.
9. Inciso.
10. A propósito del Libro de Buen Amor.
11. En la “vía muerta”.
3 años efímeros.
Como cada 26 de abril desde hace tres años, toca un poco de dosis de autobombo, para celebrar, pero también para recapitular, este tercer año de existencia del blog Efímero. Nació como una inciativa para tener organizados y estructurados los enlaces que íbamos compartiendo, para difundir noticias, para comentar artículos o libros… en fin, nació con vocación de recinto o receptáculo filosófico. Como escombrera. Y ya tiene tres añitos.
Este año hemos superado las 200.000 visitas (en total y según las estadísticas de WordPress). Vamos por la entrada 355 (con ésta 356); los recopilatorios de cada centena de entradas los podéis ver en el siguiente enlace:
Las cinco entradas más vistas durante el año han sido las siguientes:
- 1ª.-Bibliografía Quintín Racionero Carmona
- 2ª.-P. Ricoeur, La metáfora viva
- 3ª.-W. Benjamin, “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”
- 4ª.-H.-G. Gadamer, “Estética y hermenéutica”
- 5ª.-G. Bueno, La Metafísica Presocrática
CALICLES.-(…) Así pues, ésta es la verdad y lo reconocerás si te diriges a cosas de mayor importancia, dejando ya la filosofía. Ciertamente, Sócrates, la filosofía tiene su encanto si se toma moderadamente en la juventud; pero si se insiste en ella más de lo conveniente es la perdición de los hombres. Por bien dotada que esté una persona, si sigue filosofando después de la juventud, necesariamente se hace inexperta de todo lo que es preciso que conozca el que tiene el propósito de ser un hombre esclarecido y bien considerado. En efecto, llegan a desconocer las leyes que rigen la ciudad, las palabras que se deben usar para tratar con los hombres en las relaciones privadas y públicas y los placeres y pasiones humanos; en una palabra, ignoran totalmente las costumbres. Así pues, cuando se encuentran en un negocio privado o público, resultan ridículos, del mismo modo que son ridículos, a mi juicio, los políticos cuando, a su vez, van a vuestras conversaciones y discusiones. (…) En cambio, yo creo que lo más razonable es tomar parte en ambas cosas; está muy bien ocuparse de la filosofía en la medida en que sirve para la educación, y no es desdoro filosofar mientras se es joven; pero, si cuando uno es ya hombre de edad aún filosofa, el hecho resulta ridículo, Sócrates, y yo experimento la misma impresión ante los que filosofan que ante los que pronuncian mal y juguetean. En efecto, cuando veo jugar y balbucear a un niño que por su edad debe aún hablar así, me causa alegría y me parece gracioso, propio de un ser libre y adecuado a su edad. Al contrario, cuando oigo a un niño pronunciar con claridad me parece algo desagradable, me irrita el oído y lo juzgo propio de un esclavo. En cambio, cuando se oye a un hombre pronunciar mal o se le ve jugueteando, resulta ridículo, degradado y digno de azotes. Esta misma impresión experimento también respecto a los que filosofan. Ciertamente, viendo la filosofía en un joven me complazco, me parece adecuado y considero que este hombre es un ser libre; por el contrario, el que no filosofa me parece servil e incapaz de estimarse jamás digno de algo bello y generoso. Pero, en cambio, cuando veo a un hombre de edad que aún filosofa y que no renuncia a ello, creo, Sócrates, que este hombre debe ser azotado. Pues, como acabo de decir, le sucede a éste, por bien dotado que esté, que pierde su condición de hombre al huir de los lugares frecuentados de la ciudad y de las asambleas donde, como dijo el poeta, los hombres se hacen ilustres, y al vivir el resto de su vida oculto en un rincón, susurrando con tres o cuatro jovenzuelos, sin decir jamás nada noble, grande y conveniente. (…) En verdad, querido Sócrates –y no te irrites conmigo, pues voy a hablar en interés tuyo–, ¿no te parece vergonzoso estar como creo que te encuentras tú y los que sin cesar llevan adelante la filosofía? Pues si ahora alguien te toma a ti, o a cualquier otro como tú, y te lleva a la prisión diciendo que has cometido un delito, sin haberlo cometido, sabes que no podrías valerte tú mismo, sino que te quedarías aturdido y boquiabierto sin saber qué decir, y ya ante el tribunal, aunque tu acusador fuera un hombre incapaz y sin estimación, serías condenado a morir si quisiera proponer contra ti la pena de muerte. Y bien, ¿qué sabiduría es esta, Sócrates, si un arte toma a un hombre bien dotado y le hace inferior sin que sea capaz de defenderse a sí mismo ni de salvarse de los más graves peligros ni de salvar a ningún otro, antes bien, quedando expuesto a ser despojado por sus enemigos de todos sus bienes y a vivir, en fin, despreciado en la ciudad? A un hombre así, aunque sea un poco duro decirlo, es posible abofetearlo impunemente. Pero, amigo, hazme caso: cesa de argumentar, cultiva el buen concierto de los negocios y cultívalo en lo que te dé reputación de hombre sensato; deja a otros esas ingeniosidades, que, más bien, es preciso llamar insulseces o charlatanerías, por las que habitarás en una casa vacía; imita, no a los que discuten esas pequeñeces, sino a los que tienen riqueza, estimación y otros muchos bienes.
(Platón, Gorgias 484c-486d)
Ha sido un año bastante funesto para la filosofía aquí en España. A las muertes de Quintín Racionero, Agustín García Calvo y otras figuras importantes del panorama filosófico, se ha sumado el aumento de tasas universitarias, que redundará en una elitización de la educación superior, y la posible desaparición de las asignaturas obligatorias de filosofía en la educación secundaria. El desierto crece…
Si os interesa el asunto, la REF (Red Española de Filosofía) ha desarrollado una serie de plataformas para reaccionar a este ataque institucional. Aquí os dejo una serie de enlaces:
- El anteproyecto de la LOMCE
- Web de la REF
- Declaración de la Filosofía Española
- Página de Facebook de la Plataforma en Defensa de la Filosofía
- Carta para firmar dirigida al Ministro de Educación en defensa de la Ética como asignatura obligatoria en 4º de la E.S.O.
- Petición en Change.org: Ministro de Educación José Ignacio Wert: Retirada anteproyecto Ley LOMCE y diálogo con comunidad educativa
- Petición en Change.org: Ministro de Educación, José Ignacio Wert: Inclusión de la Hª de la filosofía en 2º Bachillerato como troncal
SÓCRATES.-Por no esperar un tiempo no largo, atenienses, vais a tener la fama y la culpa, por parte de los que quieren difamar a la ciudad, de haber matado a Sócrates, un sabio. Pues afirmarán que soy sabio, aunque no lo soy, los que quieren injuriaros. En efecto, si hubierais esperado un poco de tiempo, esto habría sucedido por sí mismo. Veis, sin duda, que mi edad está ya muy avanzada en el curso de la vida y próxima a la muerte. No digo estas palabras a todos vosotros, sino a los que me han condenado a muerte. Pero también les digo a ellos lo siguiente. Quizá creéis, atenienses, que yo he sido condenado por faltarme las palabras adecuadas para haberos convencido, si yo hubiera creído que era preciso hacer y decir todo, con tal de evitar la condena. Está muy lejos de ser así. Pues bien, he sido condenado por falta no ciertamente de palabras, sino de osadía y desvergüenza, y por no querer deciros lo que os habría sido más agradable oír: lamentarme, llorar o hacer y decir otras muchas cosas- indignas de mí, como digo, y que vosotros tenéis costumbre de oír a otros. Pero ni antes creí que era necesario hacer nada innoble por causa del peligro, ni ahora me arrepiento de haberme defendido así, sino que prefiero con mucho morir habiéndome defendido de este modo, a vivir habiéndolo hecho de ese otro modo. En efecto, ni ante la justicia ni en la guerra, ni yo ni ningún otro deben maquinar cómo evitar la muerte a cualquier precio. Pues también en los combates muchas veces es evidente que se evitaría la muerte abandonando las armas y volviéndose a suplicar a los perseguidores. Hay muchos medios, en cada ocasión de peligro, de evitar la muerte, si se tiene la osadía de hacer y decir cualquier cosa. Pero no es difícil, atenienses, evitar la muerte, es mucho más dificil evitar la maldad; en efecto, corre más deprisa que la muerte. Ahora yo, como soy lento y viejo, he sido alcanzado por la más lenta de las dos. En cambio, mis acusadores, como son temibles y ágiles, han sido alcanzados por la más rápida, la maldad. Ahora yo voy a salir de aquí condenado a muerte por vosotros, y éstos, condenados por la verdad, culpables de perversidad e injusticia. Yo me atengo a mi estimación y éstos, a la suya. Quizá era necesario que esto fuera así y creo que está adecuadamente.
Deseo predeciros a vosotros, mis condenadores, lo que va a seguir a esto. En efecto, estoy yo ya en ese momento en el que los hombres tienen capacidad de profetizar, cuando van ya a morir. Yo os aseguro, hombres que me habéis condenado, que inmediatamente después de mi muerte os va a venir un castigo mucho más duro, por Zeus, que el de mi condena a muerte. En efecto, ahora habéis hecho esto creyendo que os ibais a librar de dar cuenta de vuestro modo de vida, pero, como digo, os va a salir muy al contrario. Van a ser más los que os pidan cuentas, ésos a los que yo ahora contenía sin que vosotros lo percibierais. Serán más intransigentes por cuanto son más jóvenes, y vosotros os irritaréis más. Pues, si pensáis que matando a la gente vais a impedir que se os reproche que no vivís rectamente, no pensáis bien. Este medio de evitarlo ni es muy eficaz, ni es honrado. El más honrado y el más sencillo no es reprimir a los demás, sino prepararse para ser lo mejor posible. Hechas estas predicciones a quienes me han condenado les digo adiós.
(Platón, Apología de Sócrates 38c-40c)
Pero volvamos de nuevo al blog y a nuestro tercer año de vida. Recapitulando, es fácil advertir que se ha bajado el ritmo de entradas respecto a los años anteriores; la diversificación de tareas y una menor dedicación han contribuido a ello. A cambio, estamos acelerando en las redes sociales: se ha vinculado la página de facebook con las páginas de Scoop.it y la difusión ha aumentado exponencialmente, sin duda por las facilidades que el soporte ofrece.
El proyecto Efímero, vamos a llamarle así, puede desglosarse en los siguientes frentes:
- El blog “Efímero. Escombrera Filosófica”, pensado para la difusión comentada de materiales filosóficos de la red.
- El blog “Diaporía. Blog de anotaciones de filosofía”, con un carácter más centrado en la investigación, especialmente en el campo de la filosofía antigua.
- El blog “Eventos Filosofía”, dedicado a la difusión de eventos relacionados con la filosofía.
- La página de Facebook “Efímero. Escombrera filosófica”, en la que se va difundiendo las publicaciones del blog además de otros enlaces de interés que encontramos en la red.
- La página de Facebook “Eventos Filosofía”, donde se difunden las publicaciones del blog y otros eventos que encontramos por la red.
- La página de Scoop.it “Hermenéutica y filosofía”, que se centra en temas de filosofía contemporánea y moderna.
- La página de Scoop.it “Aristóteles”, dedicada a rastrear enlaces sobre Aristóteles.
- La página de Scoop.it “Platón”, dedicada a rastrear enlaces sobre Platón.
- El twitter de Efímero: @escombrera, vinculado al blog, a la página de Facebook y a las páginas de Scoop.it, de modo que difunde automáticamente cualquier publicación en esos medios.
- El twitter de Eventos Filosofía: @EventosFilo, vinculado al blog y a la página de facebook.
Nuestro próximo proyecto es desarrollar un canal de videos en Youtube, con vistas a tener más organizados los videos que han ido difundiéndose en el blog y, ya de paso, contar con un medio de publicación de videos editados por nosotros mismos. Como regalo de aniversario, ahí va el primer video de “producciones efímeras”:
Por último agradeceros el seguimiento y las muestras de apoyo. Son un auténtico impulso. Además, animaros a contribuir en el proyecto mediante sugerencias, colaboraciones, críticas, etc.
Un saludo a todos.




