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Posts Tagged ‘Ética’

Vídeo (online) J. L. Pardo y A. Gándara en Para todos, La 2: “Debate: Vivir mejor”

06/04/2014 4 comentarios

Artículo (pdf): J. L. Pardo, “Pasados los sesenta”

19/09/2011 3 comentarios

Artículo de José Luis Pardo que analiza, a partir de textos de Ferlosio, Nietzsche y Kant, la compleja estructura ética que se plantea en La tarea del héroe, libro de Fernando Savater de 1981.

Lo trágico es, en efecto, que las acciones se solidifican mediante sus “consecuencias” (resultados, efectos, productos), y éstas revierten sobre su causante acusándolo, identificándolo. La identidad así configurada “pervierte” la naturaleza de la acción: confunde el “fin” de la acción emprendida con lo que finalmente acaba resultando de ella, cuando es el caso que “el éxito no interesa en ningún modo a la libertad” (ni, obviamente, tampoco el fracaso); pero las consecuencias de las acciones ya no forman parte de la acción misma sino que son lo que hace de la acción otra cosa que acción, una suerte de “naturaleza” mediante la cual las acciones quedan convertidas en hechos, hechos “de una realidad frecuentemente insípida y desde luego invulnerable a nuestros caprichos”15 de la que dependen en última instancia los aciertos o los errores. La virtud, desde luego, no garantiza ni el éxito ni la felicidad –pues tampoco el carácter puede convertirse en destino y cerrarse sobre sí mismo–, solamente prepara a quien se esfuerza en practicarla para que, si la suerte le es propicia, su felicidad sea digna, pues la aspiración a la dicha –aunque sea dispensada en píldoras de placer que pueden ganarle alguna página a la Historia– no puede eliminarse ni sacrificarse sin corromper la naturaleza misma de la acción. La ética trágica no es una solución para la política, la medicina, la biología, la televisión o la zoología; a diferencia de sus homólogas “progresistas”, no puede nunca ampliar su negocio extendiéndose más allá de sus fronteras (corriendo el grave peligro de confundirse con la revitalización de la religiosidad que caracteriza nuestra época), pues siempre es restrictiva y se limita a plantear obstinadamente el problema del cual, justamente, se quieren desentender tanto la política, como la medicina, la biología, la televisión y la biología, y que no es precisamente el de la elaboración de un código deontológico cuya vigencia extirpará de raíz todas las malas prácticas”. Y ese conocimiento trágico (Nietzsche dixit) forma parte también del aprendizaje de la ciudadanía responsable. Pues la política convertida en espectáculo es tan incapaz de evitar “el vértigo aciago de la cadena de venganzas” y de ayudar “a hombres acosados a afrontar humanamente la convulsión irrefutable con la que éthos y daimon les zarandean”, como la ética convertida en ideología ansiolítica.

Artículo (pdf): José Luis Pardo, Pasados los sesenta.
En: Araucaria: Revista Iberoamericana de filosofía, política y humanidades, Nº 17 (2007), pp. 12-29.

Resumen: En este artículo se intenta clarificar la naturaleza paradójica de la ética trágica de Fernando Savater, definida por la difícil coexistencia de nihilismo y acción; paradoja ésa cuya comprensión exige sondear, por una parte, su elemento de negación, es decir, lo que tiene de impugnación del “filisteísmo” que quiere ver en la política la definitiva abolición del destino y el remedio infalible contra el elemento trágico de la acción; y, por otra parte, su ingrediente de afirmación, es decir, el motivo radical que impulsa a la defensa de la acción, a pesar del reconocimiento de su carácter trágico –o precisamente debido a ese reconocimiento.
Palabras clave: Fernando Savater, ética, daimon, nihilismo, acción.

Abstract: This article clarifies the paradoxical nature of the tragic ethics of Fernando Savater, defined by the difficult coexistence of nihilism and action; a paradox that to be understood calls for an analysis of the element of its element of negation or – in other words – its impugnation of “philistinism” that sees in politics the definitive abolition of destiny and regards politics as the infallible remedy against the tragic aspects of action; on the other hand, its affirmative aspects, or the radical reasons that push forward the defence of action despite the recognition of its tragic nature must be recognized.
Key words: Fernando Savater, ethics, daimon, nihilism, action.

Artículo (pdf): V. Rocco Lozano, “Sustancia, atributos y modos en la ontología de Spinoza”

13/12/2010 1 comentario

Artículo de Valerio Rocco Lozano donde se trata de poner cierta claridad en la disparidad hermenéutica que reina en torno a la Ética de Spinoza, centrando la cuestión en la comprensión de las relaciones que haya que establecer entre los conceptos de sustancia, atributo y modo.

La clave de bóveda del spinozismo y la razón del uso innovador que, como señalábamos al principio, hace de los tres conceptos de sustancia, atributo y modo, consiste en la identificación de esencia y potencia. La realidad no es otra cosa que una necesaria y constante causación por parte de una sustancia omnipotente, que en virtud de su perfección se expresa, se determina en una infinidad de afecciones. “Dios es causa inmanente, pero no transitiva, de todas las cosas” [Proposición 18], y su Ser no sólo se muestra en su actividad sino que es su actividad. La sustancia causa de una manera no transitiva, es decir, no causa causas, sus efectos no tienen propiamente ninguna potencia; este hecho se refleja en que la imperfección de las cosas singulares se plasma en una total pasividad y determinación. Incluso el hombre, si quiere aumentar su dignidad ontológica, debe conocer y evitar las pasiones, hacerse activo en la medida de lo posible, potenciar su conocimiento del orden del cosmos mediante la intuición de la esencia de Dios. En esta obra de teatro sólo hay dos clases de protagonistas: un agente y muchos pacientes; el primero actúa, los demás padecen. Los atributos tienen una cabida difícil en este sistema dual: son la expresión de la perfección de la sustancia, los infinitos tentáculos mediante los que Dios causa el mundo; sin ser causa ni efecto, el atributo tiene que identificarse de alguna manera bien con un extremo o con otro del polarizado sistema spinozista. Se explican así las tentativas de los distintos comentaristas de reducirlo bien al modo, bien a la sustancia: nosotros nos quedamos con la interpretación de Gueroult de los atributos-sustancia, dentro de un cierto esquema dialéctico que intenta resolver las paradojas a las que lleva la tesis del Dios construido.

Artículo (pdf): Valerio Rocco Lozano, Sustancia, atributos y modos en la ontología de Spinoza.
En: Despalabro: Ensayos de humanidades, Nº. 1 (2007), pags. 123-139

Artículo (pdf): T. Calvo Martínez, “¿Por qué y cómo educar? Paideía y política en Aristóteles”

13/08/2010 4 comentarios

Artículo de Tomás Calvo Martínez en el contexto de una reflexión sobre la paideía griega propuesto por la revista Δαιμων. El autor trata las implicaciones de este concepto en la obra aristotélica en el marco de cuatro preguntas conductoras: ¿Para qué se ha de educar? ¿Por qué se tiene que educar? ¿Cómo se ha de educar? ¿A quién corresponde educar? Las respuestas a estas preguntas van haciendo aflorar el carácter general-global de este concepto, la dimensión práxica de la ética y la relación entre ésta y política en el pensamiento de Aristóteles.

Este «buen juicio» de la persona que consideramos culta es, sin duda, el resultado de una educación específica. De este modo pasamos al segundo sentido de la palabra paideia, a su sentido más abarcador y general que se refiere a la formación integral del ser humano en todas sus dimensiones: en lo que se refiere al cuerpo (educación física), en lo que se refiere al carácter (educación moral) y en lo que se refiere a los conocimientos (educación intelectual). En este sentido amplio y radical, la educación es un asunto de enorme transcendencia que afecta, en primer lugar, a los individuos, y les afecta desde que nacen (más aún, según Aristóteles les afecta desde antes de su nacimiento) hasta que se incorporan plenamente a la vida ciudadana. (Aristóteles distingue tres ciclos educativos, cada uno de ellos de siete años: desde el nacimiento hasta los siete, desde los siete hasta los catorce y desde los catorce hasta los veintiún años). Pero la cuestión de la educación no afecta solamente a los individuos: afecta a las familias y afecta, sobre todo, al estado. En definitiva, para Aristóteles la educación no es otra cosa que la formación integral del individuo humano en el seno de una comunidad política.

Artículo (pdf): Tomás Calvo Martínez, ¿Por qué y cómo educar? Paideía y política en Aristóteles.
En: Δαιμων. Revista de Filosofía, nº 30 (2003), págs. 9-21.

Abstract: El autor se propone destacar el importante papel que ocupa la educación en la filosofía de Aristóteles. El hilo conductor lo constituye la respuesta a estas cuatro preguntas: ¿Para qué se ha de educar? ¿Por qué se tiene que educar? ¿Cómo se ha de educar? ¿A quién corresponde educar? A través de las respuestas a estas cuestiones se muestra la fundamentación biológica, antropológica, ética y política de la concepción aristotélica de la educación.

Palabras clave: Aristóteles, paideia educación, virtud, ética, política.

Artículo (PDF): W. Wieland, “Norma y situación en la ética aristotélica”

28/04/2010 2 comentarios

Artículo de Wolfgang Wieland, publicado en Anuario Filosófico, en donde trata de ponerse de relieve en la ética aristotélica la utilización de modelos de acción de forma que establezcan la mediación con las normas para poder llegar a pensar las situaciones individuales. De este modo, se genera una suerte de “tópica situacional” (que tiene todo que ver con la noción de phrónesis) alli donde la “teoría” (o la “norma”) ha de reglar o regular aquello que es de suyo inalcanzable para ella: lo concreto.

Bien miradas las cosas, los modelos de acción no resultan adecuados ni siquiera como ejemplos de un obrar conforme a las normas, mientras no se los refiera a una situación concreta de acción en la cuál han de ser realizados. Prácticamente para todo esquema de acción puede encontrarse situaciones en las cuales resulta adecuado precisamente el comportamiento opuesto al que establece la supuesta norma, basada en dicho esquema. El hecho de que un modelo de acción se muestre ambivalente no se debe a su falta de universalidad conceptual, sino más bien a que su especificidad resulta todavía insuficiente para poder dar cuenta de las condiciones marginales propias de la situación, sin cuya consideración el obrar concreto no puede ser evaluado normativamente. Los esquemas de acción no son más que productos de la abstracción, que resultan ambivalentes, por cuanto no alcanzan el plano de lo singular en el cual tiene lugar el obrar.

Artículo: W. Wieland, Norma y situación en la ética aristotélica
En: Anuario Filosófico, Vol. 32 (1999): págs 107-127

Abstract: Aristotle not only develops for the first time practical philosophy as a independient discipline, but also points out the specific methological problems and bounds of such a discipline, insolar its target is not merely theoretical, but also practical. Such problems are connected basically with the impossibility of reaching the particular as the specific object of action on the level of theoretical reflection. The correa application of universal norms to the particular circumstances of action remains therefore a task to be solved by the personal agent. Phronesis or ‘prudence’ is the faculty that allows to cope with this task adequately, Le. in accordance with the normative standards of virtue.

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