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Posts Tagged ‘Grecia arcaica’

Libro: C. Castoriadis, “Lo que hace a Grecia. 1. De Homero a Heráclito”

14/02/2018 Deja un comentario

Castoriadis 1Publicación de los seminarios correspondientes a 1982-1983 en los que, en un marco de discusión sobre “la creación humana”, Cornelius Castoriadis se retrotrae a la Grecia antigua para ver en ella la emergencia de dos procesos correlativos: la filosofía y la democracia. Para ello, en este primer volumen, correspondiente a los cinco primeros meses del seminario, se adentra en la “captación griega del mundo” de la mano de Homero, poniendo de relieve el trasfondo trágico de sus poemas, para luego mostrar el desarrollo de esta comprensión del mundo en Anaximandro y Heráclito.

Tenemos, pues, un mundo que emerge del caos, donde la existencia misma aparece como un exceso, una hybris (en el sentido del famoso fragmento de Anaximandro que leeremos más adelante), y dentro de este mundo, un ser humano que, por toda expectativa, después de la muerte solo puede contar con una vida peor que la muerte, como lo hemos visto a propósito de los poemas homéricos. Ahora bien, lo repito, esta visión condiciona de manera esencial tanto el nacimiento de la filosofía como el de la democracia. Pues, si la posición inicial consiste en decir que el mundo es significación de parte a parte, no hay lugar para filosofar, o en todo caso se filosofará de una vez por todas, edificaremos un sistema que traducirá en un lenguaje propio lo que es para nosotros el sentido del mundo. De la misma manera, si el mundo no es más que caos, tampoco hay lugar para filosofar. La posibilidad histórica de la filosofía depende del hecho de que el mundo es y no es pensable a la vez. Y también, por cierto, del hecho de que no hay un Dios que haya revelado la verdad del mundo, sin lo cual, en lugar de filosofía, solo tendríamos, como mucho, una interpretación de la palabra divina. Y esto vale para la totalidad del mundo humano. Quiero decir que la actividad política de los hombres, el propósito explícito de una institución de la sociedad por parte de una colectividad que se instituye a sí misma, también presupone la ausencia de un orden ideal predefinido de las cosas humanas, pero también la ausencia de una simple facticidad tal como el puro reino de la fuerza. Se trata de instaurar cierto cosmos en un orden humano que, sin excluir toda forma de orden, no está ordenado por sí mismo de parte a parte. Dicho de otros modo, deben postularse dos elementos simultáneamente: no existe ley social conocida o impuesta de antemano que sea válida de una vez por todas, la ley debe instaurarse contra los elementos caóticos, hubrísticos, del mundo humano; al mismo tiempo, estos elementos no son de manera tal que hagan imposible la instauración de una ley -así como lo que es no es simple sinsentido, sino sentido sobre fondo de sinsentido, o penetrado por el sinsentido-. Por lo cual, estamos entregados a una tarea ya no infinita, como a veces han dicho los filósofos, sino interminable. (pp. 203-204)

Los seminarios de los años 1982-1983 y 1983-1984 se dedicaron a poner a prueba esta idea, a explicitarla y elucidarla con el ejemplo decisivo de la antigua Grecia y, específicamente, de la creación de la democracia y la filosofía. Inseparables en el hecho de su génesis, democracia y filosofía son, en efecto, indisociables también en el plano de la significación. En ambos casos, es poner sobre el tapete y cuestionar la dominación de la institución heredada: dioses y representaciones de la tribu, o ley que simplemente está ahí. En ambos casos, es instituida una nueva relación del hombre con la verdad -apertura de un espacio público de discusión, creación de un individuo que hace de su pensamiento la medida- como con la ley -posición humana de la ley después de deliberación y decisión del demos. En ambos casos, es inaugurado un movimiento sin clausura posible: interrogación sin límites sobre la verdad, cuestionamiento interminable sobre la justicia. En ambos casos, por último la actividad humana reconoce explícitamente que no puede recurrir a una instancia externa; aunque la actividad política o la actividad filosófica llegan a establecer criterios “externos” de justicia o de verdad, reconocen que son ellas quienes los establecen. (pp. 317-318)

Libro: Cornelius Castoriadis, Lo que hace a Grecia. 1. De Homero a Heráclito. Seminarios 1982-1983. La creación humana II.

En: Buenos Aires: FCE, 2006, 419 págs.

Contraportada:

“Lo que hace a Grecia no es la medida y la armonía, ni una evidencia de la verdad como ‘develamiento’. Lo que hace a Grecia es la cuestión del sinsentido o del no-ser. […] La experiencia fundamental griega es el devalamiento, no del ser y del sentido, sino del sinsentido irremisible.”

Este volumen recoge los cinco primeros meses de enseñanza de Cornelius Castoriadis en 1982-1983 en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y en buena medida está consagrado a explicitar la formulación citada, extraída de un texto inédito de 1979, “El pensamiento político”, que también se incluye aquí. En Lo que hace a Grecia son abordadas además cuestiones tales como el carácter original de la doble creación griega de la democracia y la filosofía, el lugar del individuo y la experiencia de la muerte en el mundo homérico, la naturaleza de la religión y de la mitología griegas y el nacimiento de la pregunta filosófica en algunos presocráticos como Anaximandro y Heráclito. Estos temas son relacionados con uno de los principales objetos de la reflexión de Castoriadis: la aparición de sociedades capaces de cuestionar sus propios fundamentos.

Índice:

Prefacio

Castoriadis y la antigua Grecia, de Pierre Vidal-Naquet

I. Seminario del 10 de noviembre de 1982

II. Seminario del 17 de noviembre de 1982

III. Seminario del 24 de noviembre de 1982

IV. Seminario del 1 de diciembre de 1982

V. Seminario del 15 de diciembre de 1982

VI. Seminario del 5 de enero de 1983

VII. Seminario del 12 de enero de 1983

VIII. Seminario del 26 de enero de 1983

X. Seminario del 16 de febrero de 1983

XI. Seminario del 23 de febrero de 1983

XII. Seminario del 2 de marzo de 1983

XIII. Seminario del 9 de marzo de 1983

Anexos

I. Informes de enseñanza

II. El pensamiento político

III. Notas complementarias

Índice analítico

 

(El seminario IX, relativo al 2 de febrero de 1983, se ha perdido)

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Libro: A. Míguez Barciela, “Talar madera. Naturaleza y límite en el pensamiento griego antiguo”

30/01/2018 1 comentario

talarEn este libro, la autora recorre, a través de las odas de Píndaro, pero también pasajes de la Ilíada o la Odisea, el arco conceptual que dibuja la noción de “naturaleza” en el pensamiento griego como aquello que es “dejado atrás” y, en ese sentido, de límite que siempre retorna como tal. A partir del marco de pensamiento desarrollado por Felipe Martínez Marzoa, se analiza la cuestión de lo divino, lo otro o la ausencia en la Grecia antigua, contraponiéndola siempre al planteamiento nihílico moderno (ilustrado aquí en su penúltimo capítulo por el “Sobre el suicidio” de David Hume).

Si la riqueza sugiere nivelación, igualación, indiferenciación, tiene que haber algo que quede por encima de la riqueza misma. No hay “el dinero por encima de todo”, sino que todavía opera un marco limitante, de manera que, aun cuando se cuente con eso que para nosotros son conocimientos y posibilidades técnicas, allí mismo estas cosas no llegan a tener nunca un sentido “técnico”, pues la dominación tiene que contar con ciertos frenos -el bosque que permanecía oculto, las figuras femeninas que se resistían, los dioses que se vengaban, los escrúpulos “naturales” o “innatos”, con todas las ambivalencias implicadas-. Por otro lado, ese mismo marco antiguo es lo que, como hemos dicho, impide la igualdad de todos indistintamente y la participación de todos indiscriminadamente, por eso la pólis sigue siendo, a pesar de todo, una comunidad antigua. (p. 128)

Libro: AidaMíguez Barciela, Talar madera. Naturaleza y límite en el pensamiento griego antiguo.

En: Oficina de Arte y Ediciones, Madrid, 2017. 135 págs.

Contraportada:

¿En qué sentido la pólis comporta una ruptura con el bosque y la naturaleza? ¿Qué mencionan exactamente physis y hyle? ¿Qué se juega en el proyecto de construir templos para los dioses, despejar espacios de reunión para los hombres y reconocer la ley de la comunidad? Talar madera desarrolla estas y otras cuestiones a través de la exégesis de determinados textos de la Grecia arcaica y clásica (Homero, Píndaro y Sófocles). Lo que se descubre son problemas que transcienden la validez de compartimentaciones tales como estética, ética y ontología, si bien el libro pretende arrojar luz sobre asuntos que tradicionalmente se han clasificado bajo estas categorías.

Índice:

  • Prólogo
  • Presencia y distancia
  • Dioses y ontología
  • Bosques, monstruos y soledades
  • La virgen y el “arquegeta”
  • La isla, el templo y la pólis
  • Los oficios de Apolo
  • Inciso sobre las odas
  • Olvidando a Filoctetes
  • Pérdidas y liberaciones
  • Epílogo: Holzfällen

***

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Libro: H. Fränkel, “Poesía y Filosofía de la Grecia Arcaica”

01/07/2013 2 comentarios

Fnakel Poesía y FilosofíaEn este libro, Hermann Fränkel aborda el desarrollo del pensamiento griego arcaico a través de sus textos, iniciando el análisis con Homero y finalizando con Pindaro. En ese arco se dibuja el perfil de una época concreta que siempre ha sido subestimada en favor de la época clásica que ayudó a preparar. Fränkel estudia los textos de los poetas y pensadores arcaicos tratando de quitarles esa impronta de antecesores e intentando comprenderlos desde sí mismos, como expresión de un momento de la evolución del pensamiento griego. El libro deviene así un estudio pormenorizado de la lírica griega arcaica, que se contextualiza y se contrapone a la épica anterior y que se conjuga con el surgimiento de nuevas esferas cognoscitivas como la medicina, la geografía o la física. Las fronteras entre “filosofía” y “poesía” se ponen en cuestión, dada la retroalimentación, cuando no identificación, entre ambas. El tramo final dedica un pormenorizado y reseñable análisis a Píndaro, en cuanto conclusión a la vez que máxima expresión del periodo arcaico. La época clásica tomará el camino abierto por Simónides, pues “desde la región a la que Píndaro había subido, desde esas alturas con su aire fino y la ardiente luz que arroja sobre las cosas el valor de los valores, ya no hay caminos hacia nuevas moradas” (p. 470). Destaca, además, la presencia de un índice sistemático al final del libro, donde los contenidos se organizan en bloques, frente al orden cronológico que sigue una lectura lineal del libro.

En la era arcaica de Grecia, antes de que aparecieran obras filosóficas, la lírica es la forma literaria característica, como lo fue la épica para la edad anterior, y en gran medida lo será la tragedia en el comienzo de la edad clásica.
¿Qué ocurrió, y qué significado tiene, para que pasase a cultivarse la canción breve en lugar de la larga epopeya?
Además del cambio en la extensión, el poema lírico no remite al pasado, como hace la recitación del cantor anónimo, llenando agradablemente las horas de ocio con las leyendas tradicionales de los viejos tiempos, sino que se centra en la personalidad del hablante, en el tiempo de su producción y en las circunstancias detalladas de su origen. La poesía lírica está, en cierto sentido, al servicio del “día” y es “efímera”. (…)
El “día” es para Homero la única medida, cuyo ritmo organiza el fluir continuo de los sucesos épicos y, por eso, es el concepto temporal al que se puede atribuir un contenido positivo y determinado (= el tiempo en el que…): “Vendrá el día en el que la sagrada Ilión caerá”; “Si fuera joven y fuerte como en el día en que…”; “el día del destino”; “el día de regreso al hogar”; “el día de la esclavitud”; “el día sin piedad” (aísimon, nóstimon, doúlion, neleès hêmar). El “día” así concebido recibe su carácter del suceso que tiene lugar en él, identificándose incluso con él. (…) El nuevo giro que aporta la lírica no radica en que se crea en la posibilidad de sustraerse al día (e. d., los sucesos y circunstancias), sino más bien en la sensación de sentirse sometido al día en todos los sentidos. (pp. 137-138)

Libro: Hermann Fränkel, Poesía y Filosofía de la Grecia Arcaica.
En: A. Machado Libros, Madrid, 2004. Trad. de Ricardo Sánchez Ortiz de Urbina. 515 págs.

Contraportada: Estudiar la poesía griega en el marco del pensamiento y el pensamiento en el marco de la poesía, analizar la formación y desarrollo de la lírica, la configuración de conceptos elaborados por los poetas, también y en primer términos por los grupos sociales; investigar las relaciones entre poesía, mito y filosofía, cómo los conceptos adquieren su perfil concreto en el paso de una a otra, en ese diálogo que mantienen a lo largo de los siglos; tomar conciencia del papel que juega el pensamiento científico en la determinación de las concepciones del mundo elaboradas y expuestas por poetas y filósofos… He aquí uno de los rasgos de este libro ya clásico y por tantas razones ejemplar.
H. Fränkel estudia el desarrollo de la poesía en la Grecia Arcaica, desde Homero hasta Píndaro. Hay un antes y un después del libro de Fränkel, que alcanza en algunas partes niveles todavía no superados: los análisis de Homero, de Heráclito o de Píndaro no pueden ser a este respecto olvidados. El autor no se limita a contrastar o a comparar: estudia la incidencia de la poesía en la filosofía y viceversa, la incidencia del mito, y advierte cómo se establece una densa articulación a través de la cual evoluciona una compleja concepción del mundo, una concepción en la que, muchas veces, nos reconocemos, de la que, al menos parcialmente, somos herederos…, de la que también somos, ya, distantes.
La claridad de Fränkel, la nitidez de su lenguaje y su argumentación –que nunca sacrifica los matices en aras de teorías generales, pero que nunca pierde de vista la globalidad–, son una delicia para el lector, que percibe cómo ante él desfila un mundo de acción y pensamiento, de virtud y violencia, de dioses, héroes y hombres.

Índice:

Prólogo 1ª ed.
Prólogo 2ª ed.

I. La literatura griega arcaica: su conservación y su aparente origen

II. Homero
1. Los cantores y sus epopeyas
2. Lenguaje, verso y estilo
3. El material
4. Dioses y Poderes
5. Dioses y hombres
6. El hombre homérico
7. El nuevo tono de la Odisea y el final de la épica

III. Hesíodo
1. El poeta
2. Teogonía
3. Las Eeas y el poema post-hesiódico del Escudo
4. Trabajos y días

IV. La lírica antigua
1. El fundador: Arquíloco
2. La elegía bélica y la elegía política: Calino y Tirteo
3. Alcmán, lírico coral
4. La lírica de Lesbos:
-Safo
-Alceo
5. La burguesía jonia:
-Semónides
-Mimmnermo
-Hiponacte
6. Solón de Atenas

V. Periodo de crisis: Literatura religiosa y filosofía
1. La crisis de la literatura. Los siete sabios. Aristeas y Ferécides
2. Los himnos homéricos
3. La filosofía pura: Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Pitágoras

VI. La nueva lírica
1. Íbico (y Estesícoro en retrospectiva)
2. Anacreonte
3. Simónides

VII. Filosofía y ciencia empírica al final del periodo arcaico
1. Jenófanes
2. Los comienzos de las ciencias empíricas: medicina, geografía e historia
3. Parménides
4. Heráclito

VIII. El final de la lírica arcaica
1. La poesía del periodo de transición
2. Teognis
3. Píndaro y Baquílides:
-Los poetas y su oficio de líricos corales; los epinicios de Simónides
-Dos breves epinicios de Píndaro
-El mito en la lírica coral
-Poemas ligeros
-El pensamiento de Píndaro
-Los “poderes” de Píndaro
-El arte de Píndaro
-Los últimos poemas de Píndaro

IX. Retrospectiva y Prospectiva

X. Índices
1. Índice sistemático
2. Índice de palabras griegas
3. Índice alfabético

Libro: J. P. Vernant, “Mito y religión en la Grecia antigua”

27/11/2012 1 comentario

Historiador de la Grecia antigua, los escritos de J. P. Vernant, y los de su escuela (Vidal-Naquet, Detienne…) son esenciales para profundizar en ese periodo tan importante para la filosofía, por cuanto se asiste en él nada menos que a su surgimiento. Los libros de este autor permiten problematizar y complejizar el cuadro de supuestos anacrónicos que maneja el lector medio, a la vez que enseñan y demuestran una metodología rigurosa. En este breve libro, Vernant recoge varios análisis de aspectos de la “religión griega” afrontando dos escollos, “cristianizar” el fenómeno religioso y, al mismo tiempo, no anular fenómenos distintos al modelo cristiano. Este proceso de modular nuestras representaciones de lo religioso se impone si queremos entender el contexto histórico-cultural en el que hace su aparición lo que más adelante llamaremos “filosofía”; un contexto en el que los “theologoí” no son un Tomás de Aquino o un Francisco Suárez, sino, en palabras de Aristóteles, un Homero o un Hesiodo. En esta diferencia trata de encajarse este libro.

El historiador de la religión griega debe, entonces, navegar entre dos escollos. Debe cuidarse de “cristianizar” la religión que estudia, interpretando el pensamiento, las conductas y los sentimientos del griego que se entrega a sus prácticas piadosas en el marco de una religión cívica, superponiéndolos al modelo del creyente de hoy, que asegura su salvación personal, en esta vida y en la otra, en el seno de una Iglesia única, con potestad para dispensarle los sacramentos que hacen de él un fiel. Pero también debe guardarse de insistir en las diferencias, de que las oposiciones entre los politeísmos de las ciudades griegas y los monoteísmos de las grandes religiones del Libro le induzcan a descalificar los primeros, a retirarlos del plano religioso para relegarlos a otro ámbito, incorporándolos, como han llegado a hacerlo los partidarios de la escuela antropológica inglesa, siguiendo a J. G. Frazer y J. E. Harrison, a un fondo de “creencias primitivas” y de prácticas “mágico-religiosas”. Las religiones antiguas no son ni menos ricas espiritualmente, ni menos complejas y organizadas intelectualmente que las actuales. Son distintas. Los fenómenos religiosos tienen múltiples formas y orientaciones. La tarea del historiador es exponer lo que la religiosidad de los griegos puede tener de específico, en sus contrastes y analogías con los otros sistemas, politeístas o monoteístas, que regulan las relaciones de los hombres con el más allá. (pp. 6-7)

Libro: Jean-Pierre Vernant, Mito y religión en la Grecia antigua.
En: Ariel, Barcelona, 1991.

Contraportada: La forma de ensayo que he elegido no me invitaba a recordar disensiones entre especialistas ni a lanzarme a una controversia erudita. Mi ambición se limitaba a proponer una clave de lectura para comprender la religión griega. Mi maestro Louis Gernet tituló la gran obra, siempre actual, que consagró al mismo tema Le Génie grec dans la religion. En este pequeño volumen he querido hacer patente al lector lo que de buena gana llamaría el estilo religioso griego.

Índice:

Introducción.

Mito, ritual e imagen de los dioses.
-La voz de los poetas.
-Una visión monteísta.
-La interpretación del mito.

El mundo de los dioses.
-Zeus, padre y rey.
-Mortales e inmortales.

La religión cívica.
-Los dioses y los héroes.
-Los semidioses.

De los hombres a los dioses: el sacrificio.
-Comidas de fiesta.
-Las astucias de Prometeo.
-Entre bestias y dioses.

El misticismo griego.
-Los misterios de Eleusis.
-Dionisos, el extraño extranjero.
-El orfismo. En busca de la unidad perdida.
-Huir fuera del mundo.

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