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Libro: P. Aubenque, “El problema del ser en Aristóteles”

Nombrado ya en otra entrada, me veo obligado a reseñar la gran obra clásica de Pierre Aubenque, felizmente reeditada en 2008 por Escolar y Mayo, conservando la antigua traducción de Vidal Peña (en Taurus) y paliando las múltiples erratas del texto griego de la anterior edición. La publicación de este libro en 1962 dio a conocer “otro” Aristóteles, un Aristóteles aporético, frente a la tradicional interpretación sistemática y a la moderna fragmentación histórico-evolutiva. Pese a su aparente especialización, el libro rebasa, empero, el ámbito de la erudición aristotélica para pasar a ser filosofía en acto, comprensión de problemas y enfrentamiento con los mismos (no “solución” de ellos). Aunque algunas partes resultan un tanto insatisfactorias (véase, por ejemplo, la parte de la Teología Astral) es indudable que El problema del ser es un libro insoslayable, un clasíco en el único sentido hermenéuticamente válido del término.

Hay dos maneras de enfocar los textos: puede considerárselos como situados todos en el mismo plano, y remitiendo todos ellos a la unidad de una doctrina de la cual serían partes, como si su diversidad no fuese más que la inevitable fragmentación, en el lenguaje, de una supuesta unidad inicial; y, por el contrario, puede suponerse que la unidad no es en ellos originaria, sino sólo pretendida, que tienden hacia el sistema en vez de partir de él, y que su coherencia, por ello, no es presupuesta, sino problemática. Desde esta segunda perspectiva, la diversidad de la obra no representa ya las partes del sistema, sino los momentos de una búsqueda que no es seguro que llegue a su término.

Libro: Pierre Aubenque, El problema del ser en Aristóteles. Ensayo sobre la problemática aristotélica.
En: Escolar y Mayo Editores, Madrid, 2008, 472 páginas.

Contraportada: Considerado durante décadas como el libro de cabecera que ha de conocer al detalle quien quiera iniciarse en el estudio de la ontología aristotélica, pero también como el comentario con el que han de batirse cualesquiera interpretaciones de la filosofía de Aristóteles -desarmadas las más de las veces ante el implacable rigor y perspicacia interpretativa de la obra de Aubenque-, El problema del ser en Aristóteles no ha perdido actualidad desde su temprana publicación primera; y no ha perdido actualidad porque no cabe prever -salvo acaso entre ingenuos e iluminados- que las aporías a que se enfrentea la ciencia del ser en cuanto ser, expuestas por Aubenque en su problematicidad misma, sin concesiones al consuelo, encuentren pronta resolución, de tan hendidas como están por la fractura del ser en nuestro lenguaje, infinito conato de una meditación siempre por hallar.

Por ser tan extenso pongo el índice como primer comentario a la entrada.

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  1. 07/05/2010 en 10:41

    Índice:
    INTRODUCCIÓN: La ciencia sin nombre.
    Capítulo primero: META TA PHYSIKA
    I.-Ausencia de la ciencia del ser en cuanto ser en las divisiones del saber; olvido de los escritos “metafísicos” de Aristóteles.
    II-El problema del título de la Metafísica.
    Capítulo segundo: ¿Filosofía primera o metafísica?
    I-Los diferentes sentidos de la anterioridad.
    II-Los dos órdenes del conocimiento, en sí y para nosotros.
    III-La anterioridad de la filosofía primera y la posterioridad de la metafísica responden a dos proyectos diferentes.
    PRIMERA PARTE: La ciencia “buscada”.
    Capítulo primero: Ser e historia.
    I-Coexistencia en Aristóteles de los temas del ciclo y el progreso.
    II-Comprensión retrospectiva.
    III-Historia empírica e historia inteligible.
    IV-Explicación genética; el tiempo real de la filosofía es el diálogo.
    Capítulo segundo: Ser y lenguaje.
    I-La significación
    I.I-Aristóteles y la sofística.
    I.II-Teorías sofísticas del lenguaje.
    I.III-Teoría aristotélica del lenguaje.
    I.IV-Exigencia de significación y pluralidad de significaciones.
    I.V-Refutación de los negadores del principio de contradicción y nacimiento del proyecto ontológico.
    II-La multiplicidad de las significaciones del ser: el problema.
    II.I-Lo absurdo de una “ontología” que, como la de los sofistas, sólo tratase de accidentes.
    II.II-Distinción del ser por sí y el ser por accidente.
    II.III-Imposibilidad de una “ontología” que, como la de los eléatas, sólo tratara de la esencia; la aporía de la predicación, la “solución” platónica y su crítica por Aristóteles.
    II.IV-La solución aristotélica mediante la distinción de los sentidos del ser.
    III-Las significaciones múltiples del ser: la teoría.
    III.I-Enumeración de las significaciones: caso particular del ser en cuanto verdadero; la doctrina de las categorías.
    III.II-Homonimia y sinonimia; su aplicación al ser: el ser es un homónimo, pero Aristóteles no siempre sostiene esa tesis que, en rigor, se destruiría a sí misma.
    III.III-El ser es un pròs hèn legómenon.
    III.IV-Aristóteles ignora la pretendida analogía del ser.
    IV-El discurso acerca del ser.
    IV.I-Imposibilidad de una ciencia universal.
    IV.II-Luego la ciencia del ser en cuanto ser es heredera de la ciencia universal.
    IV.III-Desarrollo de la aporía; el ser no es un género: primera serie de argumentos.
    IV.IV-Argumento por lo anterior y lo posterior.
    IV.V-“Solución” de Aristóteles: la ontología como protología; límites de esta solución.
    Capítulo tercero: Dialéctica y ontología, o la necesidad de la filosofía.
    I-Para una prehistoria de la dialéctica: el “competente” y el “cualquiera”.
    I.I-El problema: ¿cómo se ha pasado de la idea de diálogo a la de totalidad? El retórico según Gorgias.
    II-Lo universal y lo primero.
    II.I-El problema de la ciencia “buscada”; los tres tipos de respuestas según Los rivales.
    II.II-La problemática de lo universal y de lo primero inspira a toda la Metafísica.
    III-Debilidad y valor de la dialéctica.
    III.I-La dialéctica, heredera de la “cultura general”; el formalismo y la negatividad como contrapartidas de la universalidad dialéctica.
    III.II-Relaciones entre la dialéctica y la filosofía del ser.
    III.III-Identidad de procedimientos, diversidad de intenciones.
    SEGUNDA PARTE: La ciencia inhallable.
    Capítulo primero: Ontología y teología, o la idea de filosofía.
    I-Unidad y separación.
    I.I-Los dos problemas: su contemporaneidad.
    I.II-La separación; tendencia de Aristóteles al dualismo.
    I.III-Desarrollo de la aporía: 1) No hay una ciencia de lo contingente; como mucho, sólo hay una ciencia teológica.
    I.IV-Desarrollo de la aporía: 2) La teología no nos enseña nada sobre el mundo; sin embargo, puede desempeñar un papel de ideal.
    II-El Dios trascendente.
    II.I-Crítica de las interpretaciones inmanentistas: 1) de la teología astral: dualidad del Cielo y el mundo sublunar; anacronismo de las proyecciones “hilemorfistas” en la cosmología de Aristóteles; impropiedad de las analogías biológicas.
    II.II-Crítica de las interpretaciones inmanentistas: 2) sobre la teoría del Primer Motor: demostraciones físicas, vocabulario “inmanentista”; pero Dios está más allá de nuestras “categorías”; significación de la doctrina del Dios causa final.
    III-Ontología y teología.
    III.I-Los orígenes del proyecto ontológico, nacido de una reflexión acerca del discurso atributivo, hacen que el ser divino difícilmente pueda aparecer como un caso particular del ser en general.
    III.II-Por su parte, la teología desearía ser fundadora, pero se lo impide el carácter “separado” de su objeto; fracasos de la deducción.
    III.III-Nuevo examen de las relaciones entre la ontología y la teología: pasajes “teológicos” del libro gamma y de la primera parte del libro lambda; unidad originaria de lo divino, unidad “imitada” de lo sensible.
    Capítulo segundo: Física y ontología, o la realidad de la filosofía.
    I-Del movimiento que divide.
    I.I-Inversión de las relaciones tradicionales entre metaphysica generalis y metaphysica specialis: la ontología como metafísica de la Particularidad, es decir, del ser en movimiento del mundo sublunar.
    I.II-Ontología del ser en movimiento según el libro I de la Física: la triplicidad de los principios (materia, forma y privación); su correspondencia con los tres momentos del tiempo: dos expresiones de la estructura “extática” del movimiento.
    II-El acto inacabado.
    II.I-Enraizamiento del acto y la potencia en el movimiento, cuya unidad extática engendran bajo una nueva forma.
    II.II-La distinción entre acto y potencia como teoretización de dos aporías: 1) la aporía del comienzo.
    II.III-2) La aporía del mismo y del otro. Circularidad inevitable en la definición del movimiento.
    III-La escisión esencial.
    III.I-Los diferentes sentidos de la esencia según el libro zeta; la quididad; análisis y orígenes de la fórmula; lo imperfecto, la predicación y la muerte.
    III.II-El ser sensible separado de sí mismo: tentativas de Aristóteles para demostrar su unidad (demostración de la definición compuesta); esas tentativas sólo triunfan a costa de un desdoblamiento de la esencia (silogismo dialéctico de la esencia).
    CONCLUSIÓN: La ciencia reencontrada.
    I-Negatividad de la teología, doble negatividad de la ontología; ambivalencia del movimiento, fuente y a la vez correctivo de la escisión; desarrollo de este último punto; intermediarios y sustitutivos; programa de una antropología.
    II-Aristóteles y el “aristotelismo”.

  1. 23/05/2010 en 15:02
  2. 05/08/2010 en 13:49
  3. 13/08/2010 en 14:00
  4. 09/03/2011 en 00:27

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